| A favor...
Por un lado, el esperado regreso de Foster a la pantalla, luego de la mediocre Ana y el Rey (Anna and the King, 1999). Por otro, el ojo siempre interesante de David Fincher tras las cámaras. Talentos así no siempre se pueden ver juntos…
En contra...
En realidad, es un proyecto muy comercial para las capacidades tanto de la actriz como del cineasta. Es obvio que el talento de ambos no está a su máximo nivel, pero por lo menos es una pensante cinta de entretenimiento hollywoodense.
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