| Para el récord:
Al protagonista quizá nadie lo reconozca por nombre, pero la mayor parte del auditorio lo recordará siempre como el pobre hombre que fue “víctima de la televisión” en la versión estadounidense de El aro (The Ring, 2000).
La última palabra:
No entendemos cómo si la secuela de Rápido y furioso (The Fast and the Furious, 2003) fue un fiasco en su corrida por México, alguien pueda pensar que algo similar llame la atención, sólo cambiando los autos por motos. En fin.
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