Al grano: Este cuerpo no es mío ni ése es tuyo.
El único obstáculo que se interpone en la felicidad de Germán al estar a punto de casarse con Jacqueline es que su mejor amigo, Alex, no tolera a su prometida. Inesperadamente, ante un deseo del afectado, su novia y su cuate aparecen uno en el cuerpo del otro, aprendiendo así a ser más empáticos. |