Le quisieron poner: Ya pocos van al cielo
Recientemente, el cielo se ha tronado los dedos ante la falta de nuevos residentes, mientras que en el infierno empiezan a tener problemas de sobrepoblación. Pero las esperanzas llegan cuando una madre pide que se salve el alma de su hijo Many Chaves, un boxeador de negro pasado. Así, tanto cielo como infierno lucharán por quedarse con el incauto, a través de dos corresponsales: Lola y Carmen (ángel y diablilla, respectivamente). |