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Secuela de Quieren volverme loco (Are We There Yet?). Ya casado con Susan, Nick compra una tranquila casa en los suburbios para escapar del bullicio de la gran ciudad y proveer a sus hijos y esposa del espacio que necesitan. El problema es que cada pequeño detalle de la casa empieza a descomponerse o a venirse abajo. Sospechosamente, el único contratista cercano es el mismo excéntrico agente de bienes raíces que le vendió la casa. |