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Justo el domingo, cuando todo se detiene, muere el anciano Julio Salas. Su familia se ve obligada a contratar los servicios de una agencia funeraria de dudosa reputación. Carlos, quien debe encargarse del trámite, descubre que el cadáver de Julio fue vendido a la Facultad de Medicina. Ahora deberá robar el cuerpo para poder darle cristiana sepultura. |